Los chinos procuran no criticar nunca a los demás en público para "salvarle la cara." Si desea mantener a sus empleados y cumplir sus negociaciones, trate de respetar esta regla básica…

Les invito a hacer esta pequeña prueba. ¡Útil para encontrar a su próximo contacto chino!

1. Según usted:

a. Los chinos no critican nunca en público.
b. Los chinos critican todo el tiempo en público.

Respuesta:
Ni lo uno ni lo otro.
Los chinos casi nunca critican en público, sin embargo, no significa que no lo hagan nunca. Por ejemplo, podrán criticar de manera muy natural su nuevo peinado o bien utilizar la crítica pública en última instancia para deliberamente hacerle perder la cara a la  otra persona.

2. ¿Cuál de estas dos declaraciones cree usted que es más correcta?

a. A los franceses no les gusta ser criticados en público.
b.
A los chinos no les gusta ser criticados en público.

Respuesta:
Ni a los chinos ni a los franceses les gusta ser criticados en público, ¡ni a ninguna otra persona en el mundo!
Un hombre chino que trabaja con franceses hizo la siguiente observación:
"Se suele decir que los chinos se toman muy mal las críticas. Es cierto, pero al mismo tiempo, me parece que están más dispuestos a recibirlas que los franceses, en el sentido de que tienden a no decir nada cuando reciben críticas, especialmente cuando vienen de sus jefes. En cuanto a los franceses, no aceptan las críticas, ¡pero les gusta mucho criticar!"

3. En China, se puede criticar a su interlocutor:

a. Si es su cónyuge.
b.
Si usted es maestro.
c.
Si usted es agente de policía.
d.
Si su interlocutor es un policía.

Respuesta:
Todas las respuestas son buenas, con algunas excepciones:
a. Se puede criticar a su cónyuge... ¡pero siempre en privado!
b. Un proverbio chino dice: " Criar sin educar es culpa del padre, educar sin severidad, es la pereza del maestro". En las aulas chinas, los maestros suelen criticar a sus alumnos. Se trata, como el padre hacia su hijo, de un papel estrictamente educativo.
c. d. Aunque los chinos tienen interés en respetar a la policía, sigue siendo sorprendente para un occidental observar cómo se comportan algunos en la calle con los agentes de policía.

En efecto, no es raro que un conductor detenido por infracciones, comience a levantar la voz para defenderse y tratar de negociar la multa. Suelen concentrarse muchas personas que empiezan a dar su opinión: "Tiene razón, es el oficial de policía el que está equivocado" o "No, está usted equivocado, es el policía el que tiene razón”. Sin embargo, si le parece que algunos chinos están gritando a la policía, es simplemente porque hablan con un tono de voz muy alto, tal y como quisieron aclarar algunos de los entrevistados chinos.

4. Enfadarse en China es:

a. Pasar por una persona sin educación.
b. Mostrar su poder y ganar respeto.
c.
Mostrar que no sabemos contenernos, lo cual es un signo de debilidad.

Respuesta:
a. y c.
Si se enfada, no sólo pasará por un maleducado, sino que también parecerá una persona débil.
Un proverbio chino dice: "El que no se enoja es un torpe, pero el que no quiere enojarse es un sabio".
En China, el arte es mostrar que se puede enojar, ¡pero sabiendo auto controlarse!

5. Si un chino le critica:

a. Es por su bien.
b.
Es para hacerle daño.
c. De todos modos, nunca pasará ya que usted es el jefe.

Respuesta:
Confucio dijo: "Para aquellos a quienes amamos, no debemos ahorrar el trabajo duro. Para aquellos que estimamos, no se deben ahorrar críticas".

Cuando un chino le critica es, a menudo, por su bien. A menos que le critique severamente en público, entonces, ¡sí que le quiere hacer perder la cara!

Por último, los chinos no le critican si usted es el jefe... Al menos en público.


Usted encontrará una prueba similar al final de cada capítulo de mi libro «Cómo salvarle la cara a un chino ».